El Sujeto aún cuestionado
Hoy las instituciones psicoanalíticas -sus escuelas y sus enseñanzas, como sus publicaciones- están hechas de tal forma que se escuchan y se leen sólo a sí mismas. Un muro invisible, sistemáticamente consolidado, opera ideológicamente como desconocimiento obligado, ignorancia, rechazo o simplemente desinterés o desestimación de lo que se dice, se enseña y se publica por fuera de ellas.
Es en este sentido -o mejor, en este contrasentido- que este proyecto de lecturas y escrituras intenta hacer una revista-puente.
La revista, entonces, se propone, después de Babel, restablecer puentes problemáticos entre la lengua de Freud y la nuestra, entre la lengua de Lacan y la nuestra. ¿Por qué Diagonal?: porque el modo no será de con-frontación o de en-frenta-miento, sino, como en un análisis, la vía regia, una vez más, el modo que le conviene a la intervención analítica, será la vía in-directa, el rodeo, en fin, la diagonal y otros términos y nombres, afines al decir del inconsciente y al modo de intervención del analista en el acto.
Un puente diagonal, será esta la política de la lengua de nuestra publicación…